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El ciclo de vida de un bolso cambiador

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Una mirada al ciclo de vida de un bolso cambiador que no te dejará indiferente.

¿Qué mamá/papá se atreve a salir de casa sin el bolso cambiador de su bebé? Ningun@! Nadie es tan osado como para atreverse a cometer semejante imprudencia. Esta es la breve historia de amor-odio por la bolsa de pañales de tu bebé que jamás te han contado y que te hará ver el ciclo de vida de un bolso cambiador de una forma insospechada hasta la fecha.

Etapa 1: Fantasía. Esta etapa ocurre cuando todavía no ha nacido el bebé. Es el momento pre-bebé. Has comprado el bolso cambiador con toda la alegría e ilusión de la que eres capaz. En ella están puestas todas tus alegrías y esperanzas: “qué bonito es! Lo llevaré cuando salga a pasear con mi bebé. Tiene espacio para todo lo que necesito” Es decir, en la bolsa de pañales tienes: un par de pañales, las toallitas, el chupete guardadito en su estuche y puede que algún mordedor. Por supuesto, todo está ocupando el espacio que le corresponde, separado del resto para que de un vistazo veas lo que tienes y lo localices al momento.

SKY. Bolso All Day y Silla de coche y de paseo DOONA 2 en 1. Forbebes Tecnología para bebés Tienda online para bebésEtapa 2: Primeros días del postparto. La preciosa bolsa de pañales que compraste sigue siendo la misma. Sin embargo, algo ha pasado. Tras los primeros días de intensos combates, la bolsa está algo cambiada “físicamente”. Ha pasado por unas cuantas caídas, ha sido lanzada desde el coche al cochecito para volver a pasar, sin miramientos, de nuevo al coche, ha tenido que ser limpiardo de algún resto de vete-tu-a-saber-qué. Estas experiencias han hecho que ocurrieran algunos cambios en su interior. Si, ahora llevas entre 5 y 10 pañales (mínimo), un paquete de toallitas húmedas y 2 de klinex, tres chupetes con sus correspondientes chupeteros, más juguetes y a ser posible algo (muy) ruidosos, más mordedores y un par de biberones.

Etapa 3: La realidad se impone. Miras la bolsa cambiador y lloras por lo que pudo ser y no fue. Si, el día a día se ha impuesto y el maravilloso bolso para pañales de tu bebé ha perdido su encanto. El estilo ha muerto.

Etapa 4: Pragmatismo. Mary Poppins ya señaló el camino que habrían de seguir los papás y mamás pragmáticos que tiene bebés. Además, los pañales de tu bebé son más grandes y ocupan más. Necesitas un bolso modelo “por si acaso..”

Etapa 5: Maldito Murphy! Si, este Sr. y sus leyes de Murphy quieren recordarte que nunca, jamás, tendrás a mano todo lo que tu bebé necesita. Menos mal que está la bolsa del carrito del bebé.

Después de haber superado el ciclo de vida de un bolso cambiador tendrás dudas de si podrás recuperar tu independencia anterior. No tienes que preocuparse por eso. Es probable que ya no puedas escapar al embrujo del bolso cambiador y a partir de ahora tengas que tener siempre toallitas extra y snacks a mano, salgas o no con niños. Pero, qué importancia tiene esto?

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